share box

sábado, 30 de agosto de 2014

Un Acuerdo Roto

—No te enamores -dijo él- y al mismo tiempo le daba todas las razones para hacerlo.

—No lo haré -prometió ella-. Y fue sincera, al menos en ese momento.

Y creyeron que todo quedaba claro, que todo estaba dicho. Y cerraron la puerta a los sentimientos que impacientes ya tocaban el timbre.

Pero hay puertas que no cierran del todo, se abren de par en par inesperadamente con la más ligera brisa. Sólo te das cuenta cuando la corriente te roza y tu piel se eriza.

-No te enamores...-recordaba ella al mirarse al espejo, sin atreverse a ver sus propios ojos. Quería negar un poco más aquello que ya dejaba de ser invisible.

Levantó la mirada y se dijo: -En el momento exacto en que te preguntas ¿Qué es esto que siento?
Ya estás perdido.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario